Crowdlending o cómo obtener rentabilidades hasta el 8% anual

/COMUNICAE/

El crowdlending ya es una realidad en España, con 61 millones de euros invertidos y un crecimiento del 88,12% en 2016, respecto al año anterior

Hasta hace muy poco las posibilidades de inversión estaban limitadas a depósitos bancarios, fondos de inversión, deuda pública, bonos o acciones, etc., muchas de ellas con rentabilidades muy ajustadas. Sin embargo, recientemente ha surgido una alternativa al sistema tradicional muy interesante: el crowdlending. Se trata de una modalidad de “crowdfunding” o financiación en masa que consiste en poner en contacto a empresas que necesitan un préstamo con inversores que quieren obtener una rentabilidad atractiva por sus ahorros. Un sistema de inversión, sin duda revolucionario, que no discrimina entre un pequeño ahorrador y los inversores profesionales, ya que cada inversor puede construir su propia cartera, de acuerdo a sus posibilidades y al riesgo que esté dispuesto a asumir, invirtiendo a partir de cantidades tan pequeñas como 50€.

En España el 97% de la financiación empresarial proviene del sistema bancario, una dependencia muy alta para la estructura de una empresa. En cambio, en otros países como por ejemplo Reino Unido, la financiación bancaria supone apenas un 44% de la financiación de las empresas, un porcentaje mucho más sano y diversificado para las pymes.

El crowdlending ya es una opción real de financiación también en España, y altamente atractiva tanto para empresas como para inversores, según nos muestran los datos. En 2016 el crowdlending movió, de acuerdo a Universo Crowdfunding, 61 millones de Euros en España, con un crecimiento del 88,12% respecto al año anterior.

Este tipo de financiación participativa está regulada por la Ley 5/2015 de Fomento de la Financiación Empresarial, cuyas principales funciones son hacer más accesible y flexible la financiación bancaria a las empresas, potenciando la recuperación del crédito bancario, así como avanzar en el desarrollo de medios alternativos de financiación sentando las bases regulatorias necesarias para fortalecer la financiación no bancaria en España. Todas las Plataformas de Financiación Participativa (PFP), incluidas las dedicadas al crowdlending, deben estar autorizadas por CNMV, que vela por la transparencia de los mercados de valores españoles y protege a los inversores.

¿Cómo se opera en crowdlending?

Dependiendo de la plataforma, los préstamos pueden oscilar desde 1 mes hasta varios años y se realizan generalmente a través de cuotas mensuales de capital e intereses, existiendo también la opción por ejemplo de amortizaciones trimestrales o a vencimiento. Este amplio abanico de posibilidades es muy atractivo para los inversores y permite escoger los préstamos más interesantes para cada uno de ellos, según el plazo, tipo de proyecto y rating (medidor de riesgo de impago). Pero desde las plataformas dedicadas al crowdlending, como en Grow.ly, se insiste en que la clave en la inversión participativa está en diversificar, es decir, prestar a multitud de empresas para así reducir la exposición al riesgo lo máximo posible.

Un ejemplo consolidado de crowdlending en España es Grow.ly. Una plataforma que ofrece la posibilidad de obtener atractivas rentabilidades (hasta un 8%) financiando a empresas que llevan de media más de 20 años funcionando, y con una facturación media de alrededor de 7 millones de euros. Desde que dieran su primer préstamo en 2014, sus ya más de 2.400 usuarios han financiado con más de 8.700.000€ a 230 proyectos empresariales, que incluyen desde la instalación de una base en la Antártida, la construcción de una electrolinera hasta el desarrollo de un producto nutracéutico, colaborando así con empresas de múltiples sectores de nuestro país.

Fuente Comunicae

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